"Todo se reduce a la esperanza" Daisaku Ikeda

miércoles, diciembre 01, 2010

Tokio, do you know what I mean?

¿Puede acaso esta canción hablar por mi corazón tranquilo?


¿Puede mi voz dar un significado a este línea

trazada con la compasión para mirar y querer

más allá de toda la niebla?

¿Puede traspasar esa duda del primer momento,

sin ser todavía lo que puedo ser

y, sin embargo, siendo más a cada instante,

creciendo por la ciudad que recibe

este paso mío ya sin cansancio?


¿Será capaz esta mano de expresar

el tamaño de sus dedos que todo lo tocan?


Muchos son los que caminan cerca,

nadie conoce mi acento,

me levanto sola para gritar desde este suelo

que estoy aquí para ganar

cualquier batalla.


jueves, noviembre 18, 2010

PLANTAS CARNÍVORAS

I

Mi padre sueña con la mudez de las flores

las escucha,

irremediablemente las alimenta

con sus pasos de hombre que venció la vida.

No pronuncia palabras que pudieran alumbrar el verde opaco,

espera un brote,

humedece la tierra,

las ve crecer.

Dentro de su piel un ejército de hormigas agoniza

y no sabrá qué hacer con sus cadáveres.


A veces se dirige a la luz pero no es temprano

y la casa se llenó de madreselvas.

Regresa entonces al almohadón blanco de los sueños

a defenderse de los suyos.

II

Mi padre cumplió con los pactos:

alimentó a las crías,

las lanzó al cielo

y desapareció.

Pero ahora caen astillas,

troncos quemados,

restos de cohetes.

Alguien debería recogerlos.



A este lado esperamos su sombra

de hombre reservado que renunció a la espera.

Permanecemos ocultas en su territorio de secretos,

al acecho de una señal, de un aullido,

que nos devuelva su expresión.

domingo, octubre 31, 2010

LINGÜÍSTICA PARA PRINCIPIANTES



Pasaron años de vaho en la ventana y sigo trazando interrogantes, tela pegajosa que se adhirió al vientre y ahora me crecen ramas secas.


Conjugo este verbo para negar. Niego que en la esquina creciera un árbol. (Yo me guarecía, para que no me tragara el animal dormido en mi esternón, me guarecía, pero entraba con sus ojos lúcidos a devorar mis horas, entraba y yo, conjugo).


No encuentro gramática que defina estas garras.

sábado, octubre 09, 2010

Refugio familiar

Pregunto por la muerte cuando miro
las manos de mi madre en la cocina.
Le susurro, ¿te irás?
y alejo con sus besos esta idea.

Bebo vino con mi padre mientras habla
del secreto del pájaro
que canta
en el jardín.

jueves, septiembre 23, 2010

Dentro del silencio está la clave

Esa niña, que juega a la goma
con su falda rebelde
y su máscara dócil
guarda un secreto
que ni ella conoce:
la oruga dormida,
aquel regalo muerto,
un beso de postre.

Esa niña, bautismo de lágrimas
frustración que madruga
para salir a tiempo
levantar la persiana
colocar los manteles
maldecir a la vida
y volver a empezar.

domingo, septiembre 05, 2010

“Es allí donde voy”




Los objetos que he dejado olvidados en las habitaciones de este viaje aparecen ahora en sueños y, junto a ellos, esa caricia del tiempo pasado, sanadora, que te deja ir en paz hacia otro lugar.

“Es allí donde voy” es un texto de Clarice Lispector que releo en esta noche de septiembre que no termina.

“Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa”.

lunes, agosto 30, 2010

LA PRISA




La prisa mata, dicen más al Sur. No puedo afirmar que mate pero sí que vacía los actos de sentido, y te impide vivir. La prisa, cuando se lleva en el bolso, se queda con tus recuerdos y te deja un souvenir de tienda de chinos, se lleva tu foto de la cartera y en su lugar guarda la sombra de lo que eres, reflejo de lo que podrías ser si no dejas de correr a todos lados.
La prisa convierte el camino en pasillo estrecho, el horizonte en un final triste. El mar es un plan de verano, el viento una razón para quedarse a cubierto, los viajes, destinos de folleto 2 por 1.
La prisa mata. Por eso voy a detenerme en estas palabras un tiempito. Hasta que sepa realmente qué quieren decir.

viernes, agosto 27, 2010

Arena en los pies

En casa siempre hay arena en el suelo. Arena de playa, fina, crujiente, pegadiza. Y una va llevando a la hermana del mar de un lado para otro, como se arrastra la melancolía. Es casi mejor que escuchar caracolas esto de pisar la arena que se quedó del último día viendo la puesta de sol en Cádiz. Quizá me lleve un saquito para la ciudad interior. Para cuando me entre saudade.

lunes, agosto 23, 2010

ESSAOUIRA



Hay un tiempo circular que se inicia de forma inconsciente, porque solamente cuando se ha cerrado alcanzamos a adivinar cuándo empezó, con qué hecho abrimos el círculo que vemos cerrarse ahora perfectamente, en un espacio distinto pero en el mismo lugar temporal. Entonces algo crece dentro y lo ocupa todo, se llena un vacío antiguo y cerramos con un punto y final una larga respuesta. Sabemos algo más de nuestra esencia, construida con esas respuestas que nos da el tiempo, respuestas que abren otros interrogantes y así infinitamente. Porque cuando el círculo se cierra ya estamos abriendo en otros lugares de nuestro pensamiento nuevos caminos que recorreremos con algo más de certeza, mínima, de que en algún momento y en algún lugar del tiempo futuro se cerrarán. Y esto me empuja hacia adelante, con esperanza. Y esto es vivir. Mirar el horizonte llena de esperanza.

miércoles, junio 30, 2010

AQUELLA FOTOGRAFÍA

Algunas fotografías te hieren, te tocan el alma. Barthes empleaba el verbo punzar. Clavan en ti un instante que ya no será, que quizá no recordabas y que regresa para revivir aquella sensación, aquel rostro, la mano que en la imagen se aferra a la tuya, puede que con amor incluso. Las fotografías dan forma a esa memoria con agujeros por los que se escapan los detalles.

Miro la fotografía, o sería más acertado decir que la niña de la fotografía me observa y me detiene. Entonces debo asomarme al mapa que la memoria ha dibujado para traer esos ojos, para amarlos.
En la imagen otra niña que confía en mí, está a mi lado. Una se pregunta cuándo se separan los caminos en el tiempo y en qué momento exactamente esa niña deja de confiar en su hermana y se aleja a buscar otro espacio.
Sería difícil volver a reproducir una imagen así. Ese es el dolor.