"Todo se reduce a la esperanza" Daisaku Ikeda
jueves, diciembre 30, 2010
FELIZ 2011
Los escritos de Nichiren Daishonin. Ed. Herder
miércoles, diciembre 01, 2010
Tokio, do you know what I mean?
¿Puede acaso esta canción hablar por mi corazón tranquilo?
¿Puede mi voz dar un significado a este línea
trazada con la compasión para mirar y querer
más allá de toda la niebla?
¿Puede traspasar esa duda del primer momento,
sin ser todavía lo que puedo ser
y, sin embargo, siendo más a cada instante,
creciendo por la ciudad que recibe
este paso mío ya sin cansancio?
¿Será capaz esta mano de expresar
el tamaño de sus dedos que todo lo tocan?
Muchos son los que caminan cerca,
nadie conoce mi acento,
me levanto sola para gritar desde este suelo
que estoy aquí para ganar
cualquier batalla.
jueves, noviembre 18, 2010
PLANTAS CARNÍVORAS
I
Mi padre sueña con la mudez de las flores
las escucha,
irremediablemente las alimenta
con sus pasos de hombre que venció la vida.
No pronuncia palabras que pudieran alumbrar el verde opaco,
espera un brote,
humedece la tierra,
las ve crecer.
Dentro de su piel un ejército de hormigas agoniza
y no sabrá qué hacer con sus cadáveres.
A veces se dirige a la luz pero no es temprano
y la casa se llenó de madreselvas.
Regresa entonces al almohadón blanco de los sueños
a defenderse de los suyos.
II
Mi padre cumplió con los pactos:
alimentó a las crías,
las lanzó al cielo
y desapareció.
Pero ahora caen astillas,
troncos quemados,
restos de cohetes.
Alguien debería recogerlos.
A este lado esperamos su sombra
de hombre reservado que renunció a la espera.
Permanecemos ocultas en su territorio de secretos,
al acecho de una señal, de un aullido,
que nos devuelva su expresión.
domingo, octubre 31, 2010
LINGÜÍSTICA PARA PRINCIPIANTES
Pasaron años de vaho en la ventana y sigo trazando interrogantes, tela pegajosa que se adhirió al vientre y ahora me crecen ramas secas.
Conjugo este verbo para negar. Niego que en la esquina creciera un árbol. (Yo me guarecía, para que no me tragara el animal dormido en mi esternón, me guarecía, pero entraba con sus ojos lúcidos a devorar mis horas, entraba y yo, conjugo).
No encuentro gramática que defina estas garras.
sábado, octubre 09, 2010
Refugio familiar
las manos de mi madre en la cocina.
Le susurro, ¿te irás?
y alejo con sus besos esta idea.
Bebo vino con mi padre mientras habla
del secreto del pájaro
que canta
en el jardín.
jueves, septiembre 23, 2010
Dentro del silencio está la clave
con su falda rebelde
y su máscara dócil
guarda un secreto
que ni ella conoce:
la oruga dormida,
aquel regalo muerto,
un beso de postre.
Esa niña, bautismo de lágrimas
frustración que madruga
para salir a tiempo
levantar la persiana
colocar los manteles
maldecir a la vida
y volver a empezar.
domingo, septiembre 05, 2010
“Es allí donde voy”

Los objetos que he dejado olvidados en las habitaciones de este viaje aparecen ahora en sueños y, junto a ellos, esa caricia del tiempo pasado, sanadora, que te deja ir en paz hacia otro lugar.
“Es allí donde voy” es un texto de Clarice Lispector que releo en esta noche de septiembre que no termina.
“Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa”.
lunes, agosto 30, 2010
LA PRISA

La prisa mata, dicen más al Sur. No puedo afirmar que mate pero sí que vacía los actos de sentido, y te impide vivir. La prisa, cuando se lleva en el bolso, se queda con tus recuerdos y te deja un souvenir de tienda de chinos, se lleva tu foto de la cartera y en su lugar guarda la sombra de lo que eres, reflejo de lo que podrías ser si no dejas de correr a todos lados.
La prisa convierte el camino en pasillo estrecho, el horizonte en un final triste. El mar es un plan de verano, el viento una razón para quedarse a cubierto, los viajes, destinos de folleto 2 por 1.
La prisa mata. Por eso voy a detenerme en estas palabras un tiempito. Hasta que sepa realmente qué quieren decir.
viernes, agosto 27, 2010
Arena en los pies
lunes, agosto 23, 2010
ESSAOUIRA

Hay un tiempo circular que se inicia de forma inconsciente, porque solamente cuando se ha cerrado alcanzamos a adivinar cuándo empezó, con qué hecho abrimos el círculo que vemos cerrarse ahora perfectamente, en un espacio distinto pero en el mismo lugar temporal. Entonces algo crece dentro y lo ocupa todo, se llena un vacío antiguo y cerramos con un punto y final una larga respuesta. Sabemos algo más de nuestra esencia, construida con esas respuestas que nos da el tiempo, respuestas que abren otros interrogantes y así infinitamente. Porque cuando el círculo se cierra ya estamos abriendo en otros lugares de nuestro pensamiento nuevos caminos que recorreremos con algo más de certeza, mínima, de que en algún momento y en algún lugar del tiempo futuro se cerrarán. Y esto me empuja hacia adelante, con esperanza. Y esto es vivir. Mirar el horizonte llena de esperanza.