Este poema, que escribí pensando en mi madre, su olor por las noches, antes de acostarnos, se lo dedico a mi amiga Rosa Jimena, en este momento de abismo y paz.
Con todo el cariño y el abrazo más largo.
CONTRA EL MIEDO
Mi madre viene desde el sueño
y trae la luz hasta la orilla.
El miedo es esa falta de perfume,
el susurro lejano de la muerte
que atraviesa la cama y parte en dos
cualquier indicio de ilusiones.
Mi madre viene,
cada noche,
mujer volcán contra la muerte,
apacigua el pavor,
acalla el eco
de un silencio tal vez insoportable.
Ese miedo infantil que me amenaza
escondido detrás de los armarios.

