Algunas fotografías te hieren, te tocan el alma. Barthes empleaba el verbo punzar. Clavan en ti un instante que ya no será, que quizá no recordabas y que regresa para revivir aquella sensación, aquel rostro, la mano que en la imagen se aferra a la tuya, puede que con amor incluso. Las fotografías dan forma a esa memoria con agujeros por los que se escapan los detalles.
Miro la fotografía, o sería más acertado decir que la niña de la fotografía me observa y me detiene. Entonces debo asomarme al mapa que la memoria ha dibujado para traer esos ojos, para amarlos.
En la imagen otra niña que confía en mí, está a mi lado. Una se pregunta cuándo se separan los caminos en el tiempo y en qué momento exactamente esa niña deja de confiar en su hermana y se aleja a buscar otro espacio.
Sería difícil volver a reproducir una imagen así. Ese es el dolor.
"Todo se reduce a la esperanza" Daisaku Ikeda
miércoles, junio 30, 2010
viernes, junio 18, 2010
TALLER DE COSTURA
¿Quién me encajó a la medida de este abrigo
que me habla en la noche y gime al biés?
¿Quién me cosió a la brújula sin norte,
me dio un patrón para aprender a morir?
Estiro los brazos y enrosco
esa bombilla.
La luz es mínima,
centellean mis piernas.
Hoy vivo en un vestido de luciérnaga
que cubre de almidón mi sombra.
que me habla en la noche y gime al biés?
¿Quién me cosió a la brújula sin norte,
me dio un patrón para aprender a morir?
Estiro los brazos y enrosco
esa bombilla.
La luz es mínima,
centellean mis piernas.
Hoy vivo en un vestido de luciérnaga
que cubre de almidón mi sombra.
martes, junio 08, 2010
CÁDIZ
Del malecón nacen gatos que el mar amamanta
con leche del centro de la Tierra.
Rompeolas que soporta la furia
de la tierra calma.
Una piel cubre los límites con arena volátil.
Mirada lanzada más allá.
Sol rojo que acuchilla.
Placer que suena.
Una lengua de tierra caliente
lame el mar por los dos lados.
con leche del centro de la Tierra.
Rompeolas que soporta la furia
de la tierra calma.
Una piel cubre los límites con arena volátil.
Mirada lanzada más allá.
Sol rojo que acuchilla.
Placer que suena.
Una lengua de tierra caliente
lame el mar por los dos lados.
martes, mayo 04, 2010
BOCA QUE AMA
Apenas sé decir de la blancura,
con sílaba de luz
no puedo hacer poemas.
La metáfora negra, su color
azulado del día y el arcoiris,
apagaron la furia.
Amplia la habitación donde no muero,
dulce el adjetivo, clara la imagen
del duelo que he perdido en las esquinas,
dolor de abrir la palma de una mano,
o la lengua dormida en el infierno.
No sé decir de la hora mansa
que inmóvil balancea la noche silenciosa.
Este tren se detiene cada día,
y yo soy la viajera
en un vagón de lujo.
con sílaba de luz
no puedo hacer poemas.
La metáfora negra, su color
azulado del día y el arcoiris,
apagaron la furia.
Amplia la habitación donde no muero,
dulce el adjetivo, clara la imagen
del duelo que he perdido en las esquinas,
dolor de abrir la palma de una mano,
o la lengua dormida en el infierno.
No sé decir de la hora mansa
que inmóvil balancea la noche silenciosa.
Este tren se detiene cada día,
y yo soy la viajera
en un vagón de lujo.
jueves, abril 29, 2010
Poemas de ayer
Me atrevo a colgar un poema que publiqué en mi libro "El sentido de este viaje", recopilación de tres poemarios de juventud (veintantos añitos), que sé que no es excusa...
EL TIEMPO DE LAS UVAS
Hasta ti
costa de mis esperanzas,
barco ebrio,
navego.
Conozco los continentes
para llegar a tu abrazo.
Conozco los delirios
que traerá el temporal.
El viajero no abandonó la patria
su amada hasta el fin de los días.
En el mar de los hombres
en el mar de los nombres
me aventuro donde
las aves escapan
a costas amables
y las aves que escapan
me indican
el camino al sol.
El sentido de este viaje. Editorial Aguaclara. 2007
EL TIEMPO DE LAS UVAS
Hasta ti
costa de mis esperanzas,
barco ebrio,
navego.
Conozco los continentes
para llegar a tu abrazo.
Conozco los delirios
que traerá el temporal.
El viajero no abandonó la patria
su amada hasta el fin de los días.
En el mar de los hombres
en el mar de los nombres
me aventuro donde
las aves escapan
a costas amables
y las aves que escapan
me indican
el camino al sol.
El sentido de este viaje. Editorial Aguaclara. 2007
jueves, abril 15, 2010
COLD PLAY
La vida abre la piedra y la ilumina,
colores prodigiosos,
en su interior contienen las estrellas, el fuego,
agua que no cesa de atravesar las fuentes.
La vida es palabra que despierta el goce,
esta oscuridad,
los aledaños de la gran pena,
un domingo con los pies besando la espuma
que regresa veloz a su inmóvil orilla.
A veces compartida se multiplica
y entonces cabe el mineral, la sed,
el silencio que conquista la roca
o tus ojos en la ventana de mis piernas,
los dientes, la elipsis, el altar,
el llanto de una niña,
su esperanza.
colores prodigiosos,
en su interior contienen las estrellas, el fuego,
agua que no cesa de atravesar las fuentes.
La vida es palabra que despierta el goce,
esta oscuridad,
los aledaños de la gran pena,
un domingo con los pies besando la espuma
que regresa veloz a su inmóvil orilla.
A veces compartida se multiplica
y entonces cabe el mineral, la sed,
el silencio que conquista la roca
o tus ojos en la ventana de mis piernas,
los dientes, la elipsis, el altar,
el llanto de una niña,
su esperanza.
lunes, abril 05, 2010
HUMOR POÉTICO
Al maestro Enrique Gracia Trinidad
Malhumorada sí, malhumorada,
si al despertar del sueño la razón tiene prisa,
y se me olvida el nombre de la gloria.
Si me duelen los pasos de amor olvidados
y resulta difícil sacar punta a unos versos.
Si me cuesta beber del vaso lleno de rosas,
o dar cuerda al tiempo, como esos niños
que no oyeron hablar
del color de la muerte.
Malhumorada sí, malhumorada,
si al despertar del sueño la razón tiene prisa,
y se me olvida el nombre de la gloria.
Si me duelen los pasos de amor olvidados
y resulta difícil sacar punta a unos versos.
Si me cuesta beber del vaso lleno de rosas,
o dar cuerda al tiempo, como esos niños
que no oyeron hablar
del color de la muerte.
SALUD OCULAR
Si mirar es la ciencia del poeta
debo limpiar mis lentes paso a paso.
operarme quizás de miopía
o lavarme los ojos con colirio;
no veo más allá de mis narices
y me empeño en hurgar en el cerebro.
No puedo mirar sino es mi sombra,
narcisa ensimismada en el estanque.
No domino la ciencia ni la psique,
pues no hay lector que sueñe por mi sueño.
Tendré que abandonar ser trovadora
dejar de taladrar constantemente
y quizá dedicarme al saneamiento
del ego impertinente que me acosa.
debo limpiar mis lentes paso a paso.
operarme quizás de miopía
o lavarme los ojos con colirio;
no veo más allá de mis narices
y me empeño en hurgar en el cerebro.
No puedo mirar sino es mi sombra,
narcisa ensimismada en el estanque.
No domino la ciencia ni la psique,
pues no hay lector que sueñe por mi sueño.
Tendré que abandonar ser trovadora
dejar de taladrar constantemente
y quizá dedicarme al saneamiento
del ego impertinente que me acosa.
sábado, abril 03, 2010
Cavilaciones de una bloguera
Y a mí esto para qué... me pregunto mientras escribo estos pensamientos y decido, no sin cavilaciones, lanzarlos a este espacio infinito que es la red. Me interrogo por si acaso. ¿Necesito la mirada de los otros? No es esa la cuestión. Quizá sea que si no estás aquí no existas... Tampoco, pues no es mi intención existir más allá de ese círculo de caras amigas que me conocen y me quieren. O sí. Quizá necesite estar en algún tipo de "red". Qué vértigo. Conociéndome como me conozco intuyo que va a ser una lucha. No pierdo demasiado y quizá gane en amigos, compañeros de viaje... que al fin y al cabo es casi lo único que verdaderamente importa.
Mirar atentamente
Ya lo decía el Principito, lo esencial es invisible a los ojos. Y lo cierto es que no se equivoca. Porque estaremos de acuerdo en que lo que importa, lo que nos mueve y nos levanta, lo que nos hace estallar en risas o gritos, viene siempre de las tripas.
Sin embargo, es fundamental estar atentos, porque por los ojos se cuelan las mentiras, pero también la belleza, el amor (ojos traidores de Manrique), la injusticia... Entonces, ¿de qué tipo de visión estamos hablando?
Mirar desde otro lado se hace necesario. Mirar sin prejuicios. Mirar sin cadenas. Mirar sin creer ya de antemano que lo que vemos es conocido. Porque a veces nos sorprende tras esa luz que se cuela por el ángulo de una ventana, que lo que parecían gigantes son las altivas aspas de un molino.
Sin embargo, es fundamental estar atentos, porque por los ojos se cuelan las mentiras, pero también la belleza, el amor (ojos traidores de Manrique), la injusticia... Entonces, ¿de qué tipo de visión estamos hablando?
Mirar desde otro lado se hace necesario. Mirar sin prejuicios. Mirar sin cadenas. Mirar sin creer ya de antemano que lo que vemos es conocido. Porque a veces nos sorprende tras esa luz que se cuela por el ángulo de una ventana, que lo que parecían gigantes son las altivas aspas de un molino.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)