ENCIMA DE LA MESA
Todo el amor
que me diera mi madre
encima de la mesa,
el patio del colegio,
su bullicio,
el terrible silencio de mis ojos,
es imagen
ahora
para decir.
Con los pliegues de mi falda
y el algodón de azúcar
escribo algo sencillo:
el despertar de todo,
mirada de cíclope,
el aleteo del mirlo,
el recorrido pertinaz de esta sangre antigua.