"Todo se reduce a la esperanza" Daisaku Ikeda

martes, junio 30, 2015

Filla pródiga, de Ana Cibeira


La poeta Ana Cibeira habla de La hija en su blog. Moitas grazas.

http://anacibeira.blogspot.com.es/2015/06/a-galina-e-o-ovo.html

Filla pródiga



(...)
And national bestsellers about how to 
get pregnant

Ana Carrete 



(...)
Soy el asombro el miedo          el ahínco
el paso firme por baldosas que se mueven.
(Mis labios pueden amar la espina
besar los bordes afilados de la rosa).

Soy la madre asistida por la madre
y firmamos el armisticio con los bisturíes.
(Mi cuerpo se bate contra la patología).

Soy la escriba que registra el latido
de una vida encarnada en la magia.
(Las manos no se ahogan en un mar que anega
camillas y goteros).

Soy recipiente de un líquido inflamable.
La tierra el surco el árbol
la luz alógena de este amanecer.

(Hundo mis pies en lo real y te libero, hija mía,
de los falsos sabios).

María García Zambrano 

Pero eu, filla das miñas fillas, hei desmantelar a golpe de deslumbramentos esta aciaga militancia dunha yolanda emigrante de min. Eu, a soberana estéril, a por desgracia egoísta.

Yolanda Castaño 


Desesperadas como desesperadas á miña idade.
Natalia Manzano regresa do meu pasado e di que fagamos o que fagamos estamos vendidas nas verbas dos outros. 
Hai tantos modelos de familia como persoas, sempre di Alci.
Cando leo nai de dezasete anos penso en b. sempre penso en b. que naceu aos dezaseis anos da dúa nai. b. di que en realidade ela é a cabeza de familia, e que se criaron xuntas: nai adolescente e filla.
Ás veces Ana Carrete lémbrame a Lupe Gómez. Pero non sei se son as súas voces as que se asemellan, ou son eu que as leo como mai e filla que non se coñecen. Gústame esta idea da literatura como gran barriga chea de nais e de fillas. Isto é unha xenealoxía. 
Veño dunha conferencia onde a neta Ángela Ena Bordonada recupera á avoa (da nova muller do século XX) Ángeles Vicente. Abro o instagram e aparece un detalle dunha foto da nosa árbore xenealóxica... Pecho a maleta para mañá, que volto á casa, e atopo un libro a carón dela. Un libro aínda empaquetado: La hija de María García Zambrano. Sorrio. Leo a adicatoria que fala de dor. Leo algún poemas con ansia. Unha filla enferma. Unha neonata branca. Dor pura e inmensa esperanza. 

Todo, incluso eu, cambia e regresa.

miércoles, junio 24, 2015

La habitación de tránsito, de La hija

LA HABITACIÓN DE TRÁNSITO


Las motitas de polvo que flotan en la luz saben que el cuerpo no está para la despedida. La puerta se cierra a la metáfora de la muerte. La madre no acompañará al cortejo de batas y endoscopios y fauces que mastiquen lo que queda.     Atardece y un haz te atraviesa como un ser que hubiera venido a despertarte, a poner una bomba al otro lado de este cuarto.

miércoles, junio 17, 2015

Una visión de La hija en Tarántula

Bi- siones Poéticas: 1- “La hija”, de María García Zambrano


http://revistatarantula.com/bi-siones-1-la-hija-de-maria-garcia-zambrano/

Por Andrea Aguirre Rubén Romero Sánchez
El objetivo de estas bi-siones poéticas es ofrecer dos puntos de vista complementarios a partir de la lectura de un poemario que nos haya resultado especialmente digno de elogio.
LA-HIJA
La hija, de María García Zambrano
La hija, de María García Zambrano
El sastre de Apollinaire, 2015
77 páginas
Visión de Rubén Romero Sánchez
Dibuja este libro el mapa de una batalla. La carne y el dolor, su consecuencia, se contraponen a la lucha y la fortaleza que engendra la fe. La magia y lo místico, el conjuro (“que se aleje la parca de su cuerpo / limpísimo”) vencen cuando se vuelven telúricos, convertidos en humanos (“Matar al escorpión / (…) / enterrarlo es símbolo de victoria”) a través del lenguaje, que la poeta vitaliza luchando por la curación de LA HIJA (“Busco un lenguaje que se encarne / libere a este dolor de su jaula”).
Volver a la vida y, con ello, otorgar la salvación (“Y sueño que despiertas y me miras / y me ardes y nos curas”), porque el dolor se derrota y la madre regresa a casa con LA HIJA, y el mundo sigue siendo “un mundo que enloquece”. Pero en ella, nos cuenta la poeta, está la redención. “Todo impuro. / No su cuerpo y tu esperanza”.
Libro bellísimo y emotivo.
Visión de Andrea Aguirre
Leer La hija es experimentar el deseoel dolor, los daños colaterales y el amor de la maternidad a través del lenguaje puro, honesto, de María García Zambrano, es adentrase con ella en “la oscura consecuencia de ser hambre” es crear lo que fue anhelo y ahora es existencia “Para coser la muerte, su esqueleto / y quebrar la broma del destino”.
En estos poemas la mujer carga con la herencia grave de sus antecesoras (“Sale de la casa la mujer y viste / a todas las mujeres que la precedieron”) y recupera su protagonismo a través de la celebración lírica del lazo materno filial que trae la esperanza y la plenitud consigo, materializándose en el “amor sin condiciones”.
El recorrido no está exento de miedo (“¿quién desinfecta el miedo / abre esta piel, deletrea tu nombre?”) y de tristeza (“y toda esta tristeza que se vierte / en este chorro / blanco”) como partes esenciales de la vida, por la que el yo poético siente una fe profunda, y reflexiona sobre un proceso lleno de obstáculos (“Difícil / pero amas su luz / lo transparente”) que finalmente se concreta en una meta dichosa: “regreso por el corredor blanco con la hija intacta“. La hija se salva, La hija nos salva de la impureza.
LA EXISTENCIA
Hay una hija para este corazón:
ingrata lentitud de manos y costuras
para aquel daño, antiguo, con su herrumbre
mística aurora del otoño.
Hay una hija.

Para el ojo de la noche en la noche.
La fe que espanta tanto frío.
Un pecho abierto ¿sin vacilaciones?
Hay una hija.

Para la madre que fue madre
estirpe que sostiene el miedo
venas que recorre la esperanza.
Hay una hija.

Para coser la muerte, su esqueleto,
y quebrar la broma del destino.