"Todo se reduce a la esperanza" Daisaku Ikeda

jueves, octubre 17, 2013

Una vida más plena, más propia, menos dócil a la muerte

Os dejo la crítica que hace Alberto García-Teresa de Menos miedo

Menos miedo
, de María García Zambrano

Una vida más plena, más propia, menos dócil a la muerte




Alberto García-Teresa – laRepúblicaCultural.es
Si el miedo es parálisis, es sometimiento, es resignación, entonces, aspirar a tener “menos miedo” significa optar a una vida más plena, más propia, menos dócil a la muerte.
En este poemario, el segundo de María García Zambrano, adquieren un gran protagonismo las carencias vitales (hambre, soledad, miedo). Pero estos textos manifiestan cómo se superan, cómo se vencen. De hecho, según avanza el libro, gana espacio la esperanza, el vitalismo y, definitivamente, la confirmación de la victoria del Eros sobre el Tánatos, que se superpone a la desolación. Y se va abriendo, entonces, un grito de denuncia contundente pero calmado al mismo tiempo.
La luz y su campo semántico son el principal recurso para construir metáforas que reflejan esa pugna. La lucha contra el miedo, símbolo de la muerte pero también metonimia de la sumisión, se convierte en el tema central, así, del volumen.
María García Zambrano utiliza una dicción clara, que sostiene una serie de potentes imágenes. Lo hace “para nombrar lo cotidiano”, revela en su inaugural “Declaración de principios”. Y es que lo cercano, lo sencillo, lo que pasa desapercibido a causa de la costumbre, constituye el referente principal de su obra. También lo natural. Con su engarce y un registro existencial como aliento vertebrador, alcanza la autora un alto tono lírico, y logra que todo poema contenga su temblor. De esta manera, realiza un canto a lo elemental, a lo pequeño, a lo que nos vincula de modo aparentemente sutil pero determinante con la vida. Emplea, para ello, además, un espacio íntimo como es el hogar como marco, en consonancia con todo el registro y los referentes. Igualmente, desarrolla encadenamientos a través de retruécanos y paralelismos que avivan el ritmo. También se incluyen algunos poemas en prosa.
A pesar de ello y de que, visto en conjunto, se puede hallar una progresión, Menos miedo resulta un poemario no del todo homogéneo, especialmente en el tono, dado que existe bastante diferencia entre el sesgo “desarraigado” y el apoyo en los paralelismos de los primeros textos y la contundente esperanza de las últimas secciones.
El poemario se enuncia desde un “yo lírico” muy marcado, en torno al cual se construye el texto y todo el universo que aparece recogido en él. Sin embargo, frente a estas piezas, en otras postula dirigirse a los demás (aún no comunidad), con una perspectiva de transformación de conciencias, de desvelamiento de realidad. Entonces, la poesía y el lenguaje ocupan un papel fundamental en esta tarea para esta autora.
En definitiva, María García Zambrano presenta una obra sólida, con un concienzudo trabajo con la palabra, con una imaginería que, aunque poco original, consigue manejar con plasticidad y potencia para, finalmente, construir un mundo poético propio y sugerente.